Ivan Ivanoff

Carta de un Gato a un Leon

subtitulo: Cual es la contradiccion de las regalias por propiedad intelectual?

 

Estos días me vienen preguntando porque seguimos con el ContraCongreso a pesar de que se bajo la señora Sinde.

Me piden que vea la gente que estará presente en el congreso “oficial” y que vea que no son todos malos.

Miro, y veo todo un zoológico, y entre tanto animal veo un Leon.

Y pienso…

En el siglo XXI el león sigue siendo el rey de la selva?

O se esta generando un cambio, donde todos los gatos son iguales de rey que un león?

Ese modelo donde el artista era alguien especial, venido de otro planeta, con merecimientos especiales, es necesario en el siglo XXI?

 

Digo esto porque hay algo que me viene molestando muchísimo.

 

Se habla de que se busca una sociedad equitativa y justa.

Me parece perfecto y lucho por eso.

Ahora, como es posible llevar eso a cabo con entidades como Sadaic o Capif?

Como es posible hablar de igualdad cuando se defiende un derecho de cobro sobre propiedad extendido incluso después de la muerte de un artista?

Que logran?

Logran que un artista, que produjo una obra, que fue un hit de mercado, pueda vivir años de esta obra.

La propiedad intelectual sobre una obra, con derecho a cobro durante varios años, permite eso.

Ahora, quien es ese artista que lo hace merecedor de ese privilegio?

Acaso un medico, que hace un transplante de corazón, le sigue cobrando al paciente por cada mes de vida?

Un arquitecto, que construye una casa, sigue cobrando a los que viven ahi por el uso de su obra?

Porque el resto de los creadores o actores de la sociedad no tienen los mismos derechos que el artista?

El artista es alguien especial? O se trata de una industria que pretende vivir a costas de el?

Quiero un mundo equitativo y justo, pero lo quiero para todos, sin personas o prefesiones especiales.

 

Por eso creo que hablar de cultura desde agentes que defienden beneficios irracionales en una sociedad equitativa, es como hablar que el Leon sigue siendo el rey de la selva.

Es momento sacarle la corona, y dejar la cultura en manos de la sociedad, de los gatos que vagan por la calle en igualdad de condiciones que el león en su jaula de derechos y que nos hicieron creer que era el rey.

 

Hoy hay otras formas de generar y gestionar cultura mucho mas equitativa y racionales para el siglo XXI.

 

En la medida que el congreso “oficial” levante coronas falsas, y no abra el debate a una política cultural equitativa y justa, creo que es necesario conservar el contra congreso para luchar por eso y gritar:

Que VIVA EL LEON, pero QUE MUERA EL REY